El seguro de viaje es una de esas cosas que parecen un gasto de más… hasta que hace falta. No siempre es imprescindible, pero hay situaciones en las que merece la pena de verdad: viajes fuera de la Unión Europea (donde tu tarjeta sanitaria no te cubre), viajes largos o caros, y cualquier destino con asistencia médica privada costosa, como Estados Unidos.
Un buen seguro cubre asistencia médica y repatriación, cancelación si te surge un imprevisto antes de salir, y pérdida o retraso de equipaje. Lo importante es mirar bien las coberturas y los límites: no todos los seguros valen lo mismo, y el más barato a veces deja fuera justo lo que necesitas.
Nosotros te aconsejamos el seguro que encaja con tu viaje —ni de más ni de menos— y te lo explicamos claro antes de contratarlo. Si quieres, cuéntanos tu viaje y te decimos qué te conviene.
